Protección de cabeza: mantenimiento, uso y características

La cabeza es un área de nuestro cuerpo delicado, por eso es necesario protegerlo con la herramienta adecuada: el casco. Este equipo de protección es esencial para la prevención de accidentes, por esa razón es fundamental reconocer el tipo de casco y el mantenimiento que se le debe brindar.

No hay que perder la cabeza

Las lesiones en la cabeza, bastante comunes en la industria, suman casi el 10% de todas las lesiones industriales. En su mayoría son graves; suelen dejar secuelas y pueden llegar a provocar la muerte del trabajador.

Causas de estos accidentes

A menudo son producidos por objetos que caen de distintas alturas; en otros casos, por caída de personas. Las lesiones comprenden desde cortes en el cuero cabelludo, con distinta profundidad, pasando por perforaciones y fractura de uno o más huesos craneanos, hasta lesiones cerebrales irreversibles, quemaduras y shock eléctrico.

Requisitos de los cascos

Los cascos de seguridad utilizados para la protección de la cabeza deben cumplir los siguientes requisitos para reducir el efecto destructivo de los golpes y de otros peligros [IRAM 3620]:

Elasticidad
Resistencia al corte
Flexibilidad
Estabilidad química y física
Resistencia al clima
Adecuada terminación interior
Diseño de ingeniería que minimice la posibilidad de roturas.
Y según el caso:

Aislamiento eléctrico
Resistencia al fuego (bomberos)
Si es de plástico, el arnés debe mantener un espacio libre de 25 a 50 mm entre su lado superior y el armazón del casco.
La mejor protección contra accidente por perforación lo proporcionan los cascos fabricados con materiales termoplásticos (policarbonatos, ABS, polietileno, fibra de vidrio-policarbonato) y provistos de un buen arnés. Los cascos fabricados con aleaciones de metal ligero son más vulnerables a la perforación.
No se deben utilizar cascos que tengan salientes en el interior del armazón, que sean inflamables o que se fundan por efecto del calor o el metal fundido.
Clases de cascos

De Clase A

Hechos de materiales aislantes que protegen de objetos que puedan caer encima y de shock eléctrico de hasta 2200 volts.

De Clase B

Hechos de materiales aislantes que protegen de objetos que puedan caer encima y de shock eléctrico de hasta 13200 volts.

De Clase C

Hechos de materiales aislantes que protegen de objetos que puedan caer encima pero que no deben ser utilizados cerca de cables eléctricos o donde existan sustancias corrosivas.

Tipos de cascos

Los cascos de las clases mencionadas pueden agruparse a su vez en Cascos Tipo 1, compuestos por copa con visera, arnés, barbijo y accesorios, o Cascos Tipo 2, compuestos por copa con ala, arnés, barbijo y accesorios.

Higiene y mantenimiento

Los cascos fabricados con polietileno, polipropileno o ABS tienden a perder sus cualidades bajo los efectos atmosféricos. Si estos cascos se utilizan regularmente al aire libre, deben sustituirse como máximo al cumplir 3 años de uso.
La limpieza y desinfección son importantes si los portadores transpiran en abundancia.
El uso de los cascos debe ser individual.
Debe evitarse el uso de solventes orgánicos para la limpieza del casco, utilizando solamente agua no muy caliente y jabones de buena calidad.
Se debe desechar cualquier casco que haya sufrido un fuerte golpe, aunque no presenten señales evidentes de daños.
Todo el equipo protector de la cabeza se debe limpiar y comprobar con regularidad, por ejemplo:

El sistema de suspensión y de sujeción: debe verificarse que el arnés y el barbijo se encuentren en buen estado y debidamente insertados en la copa.
El exterior del casco: no debe presentar rajaduras ni cambios de color o de brillo, que pueden indicar pérdida de las propiedades resistentes del casco.
Si un casco no pasa alguno de estos controles durante una inspección, debe ser destruido y reemplazado por uno nuevo.

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